sábado, 10 de octubre de 2009
Yo sé que no te gustan los post cursis...
... pero no podía evitarlo.

Porque este año que te he tenido junto a mí ha sido maravilloso.
Porque quiero que sean muchos más y cada vez mejores.
Porque le doy gracias a Dios por haber encontrado alguien con quien me entiendo tan bien.
Porque estoy muy feliz por esta etapa que comienza en tu vida y emocionada por ser parte de ella.
Porque sigo aprendiendo cosas de ti y encontrando nuevas formas de hacerte reír.
Porque a pesar de que los problemas aparecen por todos lados, cuando me abrazas me recuerdas que todo saldrá bien.

Feliz primer aniversario mi Chinito. Te amo.

Etiquetas: , ,

 
Y esto sólo le pasó a Maria() a las 12:24 p. m. | 8 Infelices comentarios
miércoles, 7 de octubre de 2009
"Vaya pinte a Pampi"


El baboso de mi hermano tenía cerca de dos años, esa tierna edad en la que los niños no permiten que las mamás hagan visita con tranquilidad. Al niño le encantaba dibujar aunque lo único que saliera de sus talentosas manos fueran garabatos incomprensibles. Así que andaba todo el día detrás de mi madre, con papel y lápiz, preguntándole “¿y ahora qué pinto?”.

Esa tarde una prima de mi mamá había ido a la casa, y mientras intentaban mantener una conversación eran constantemente interrumpidas por mi hermano.
- ¿Y ahora qué pinto?
- Pintaaaa… una casita.
(Mi hermano hacía un garabato).
- Mamá, mira la casita.
- Qué linda mijo.
-¿Y ahora qué pinto?
- Pintaaaa… un árbol.
(Otro garabato).
- Mamá, mira el arbolito.
- Qué lindo mijo.
Lejos estaba mi madre de imaginar que la respuesta que le daría fin a ese eterno loop de mamáquépintoahora sería “vaya pinte a Pampi”. Pampi era como le decíamos a mi hermano mayor. De inmediato el pequeño artista se levantó y se fue, mi mamá y su prima por fin pudieron hablar tranquilas.

En una pared, sobre el escritorio, colgaba esta enorme foto de mi hermano mayor cuando bebé:


Era hasta bonito el culicagado


Armado con su lápiz, Picasso se trepó a la silla y de ahí subió al escritorio. Media hora más tarde fue hasta donde mi mamá, le tomó la mano diciendo “ya pinté a Pampi” y la llevó a contemplar su obra.

La verdad yo no había nacido cuando pasó todo esto, pero según lo que me cuentan el resultado fue algo más o menos así:



Reproducción en paint de la obra “Pampi” (1987). Técnica: lápiz sobre foto.

Lastimosamente doña Patricia no supo apreciar el valor artístico del dibujo y lo eliminó después de muchas horas de borrador. Hoy en día la foto sigue colgada en uno de los cuartos de mi casa y cada vez que la veo me la imagino llena de rayones y a mi hermano todo orgulloso diciendo “¡ya pinté a Pampi!”.

Han pasado muchos años desde esa tarde, tantos que a Pampi ya no le dicen Pampi sino ingeniero Cruz. Pero lo mejor es que dentro de unos meses también le diremos papá :D

Etiquetas: ,

 
Y esto sólo le pasó a Maria() a las 4:18 p. m. | 12 Infelices comentarios