sábado, 24 de noviembre de 2007
Esto sólo le pasa a la Tata
Una de las más distinguidas lectoras de este chuzo es mi tía “la Tata”, único miembro de mi familia con plena autorización, dominio de internet y nivel de desocupe cantidad de tiempo libre necesarios para entrar a mi blog.

La Tata es la mamá de estos Angelitos y la esposa de un hombre al que considero mi modelo a seguir, mi mentor, pero bueno ésa es otra historia.

Lo que les quiero contar hoy es un célebre “esto sólo le pasa a ella”.


La Próxima Cosecha productions presenta:
Los cuentos del negro de la Tata

Llevaban poco tiempo de casados, y cada vez que la Tata decía algo terminado en –eta recibía la misma respuesta de su esposo…

-Jara (así le dice ella a él), ¿dónde está mi camiseta?
-Busque un burro pa’ que se lo meta.

-Jara, pasame una servilleta.
-Busque un burro pa’ que se lo meta.

La paciencia de mi tía se estaba acabando, hasta que un buen día él dio papaya diciendo algo referente a una camioneta. ¡Ja! en ese momento la Tata vio la oportunidad perfecta para vengarse, así que sin pensarlo le contestó:

-¡Busque un burro pa’ que se lo meta!
-Busqué uno, busqué dos.
Y todos estaban encima de vos.

Jajaja pobrecita mi Tata, la dejaron como al ternero. Pero esto no se podía quedar así, por lo menos ya conocía la respuesta para la próxima vez que la mandaran a buscar un burro, situación que seguramente no tardó en llegar…

-Jara, mirá que se estrelló una avioneta.
-Busqué un burro pa’ que se lo meta.

A lo que mi tía contestó con toda la emoción del caso (y contando con los dedos):

-Busqué uno, busqué dos, busqué tres…
¿Jara, cómo es?


Tata: si serás bugueña jeje, por eso te quiero.

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Y esto sólo le pasó a Maria() a las 5:27 p. m. | 9 Infelices comentarios
Paréntesis
Se llamaba Alejandro Gómez, vivía en Ginebra pero estudiaba en Buga, con mi hermano. Yo tendría unos once años, fue por esas épocas que le perdí la repulsión a los niños y me empezaron a gustar, ¡mierda! tenía una absurda fijación por los amigos de mi hermano mayor, los veía tan grandes, tan interesantes. Pero claro, yo sólo era la hermanita menor de “Cruz”, y así me quedé por siempre, nunca llegué a tener algo con alguno de los amigos de mi hermano por los que silenciosamente babeaba.

Entre ellos Alejandro, era bien bien bajito, tenía una carita de niño bueno que mmmm, me parecía divino. Más allá de eso no es mucho lo que puedo recordar de su físico, de él recuerdo que se quedaba muy seguido en mi casa, a almorzar o a dormir, porque vivía lejos, y claro, yo encantada. Recuerdo que una vez mi hermano lo invitó a la feria de Buga y se compró un hámster, se lo entregaron en una bolsa de papel y estuvo todo el día con su bolsita en la mano, recorrieron toda la feria, se quedaron hasta muy tarde, y cuando fue a ver su nueva mascota, hacía rato había abierto un roto en la bolsa y se había escapado.

Se fue a vivir a Estados Unidos antes de terminar el colegio, y nunca más volví a saber de él, bueno, que yo recuerde, supongo que mi hermano seguía en contacto con él, en fin.

Fueron bonitos esos tiempos, yo toda boba, ingenua, tragada de unos manes que ni me volteaban a mirar. Ahora que tengo facebook, me había visto tentada a buscarlo, sólo para saber qué había sido de su vida, recordar su cara y seguramente decirme “carajo, ¿en qué estaba pensando?”

Acabo de hablar con mi mamá, me dice “¿te acordás de Alejandro Gómez?”, yo, con la indiferencia que siempre aparenté hacia él contesté algo como “ahh sí, el amigo de mi hermano” y ella comenzó con “sí, el que…, el que una vez…, el mismo de…” y yo “ajá, ajá”

“Se mató ayer en una moto, iba con la hermana, ella también se murió”

Me quedé sin palabras.

Es muy extraña esta sensación…

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Y esto sólo le pasó a Maria() a las 10:00 a. m. | 3 Infelices comentarios
martes, 20 de noviembre de 2007
Y justo cuando creía que era asunto superado

A ver, ¿por qué a mí no me plagia un periódico como le pasó a la Encargada?
No esperen, ¿por qué no me copia otro dizque-blogger sin ideas?
Es más, me conformo con un fotolog, como le pasó a Huevo.

Pero nonono, yo caí (más) bajo. Una entrada que sinceramente no imaginé que llegara a trascender de esta forma fue convertida en cadena y en unas cuantas semanas ya estaba invadiendo las bandejas de entrada de todos los bugueños, incluyendo la mía claro. Esto sólo me pasa a mí.

Ay yo sé, yo sé que había dicho que después de la entrevista con el sujeto que me plagió ya se cerraba el tema y blablabla. Pero es que no contaba con que existiera algo peor que ser forwardiada. Sí, lastimosamente existe.

Esta semana por pura casualidad me encontré mi infinitamente reenviado y modificado texto en letricas fucsias sobre un saludable fondo negro, rodeado de mariposas, corazones, haditas brillantes y demás maricadas… Lo peor: está en Hi5, no, momento, lo peor es que ya no es sobre mi ciudad, ahora es sobre Yotoco.

¿¡Yotoco!? WTF?

(Comentarios de su servidora en blanco. Ya saben, click para ampliar.)

Sólo una palabra vino a mi mente al ver esa imagen, una que uso con muy poca frecuencia: guiso, sencillamente guiso.

No hay derecho ole. Y no es que yo tenga algo en contra de los usuarios de Hi5, ni mucho menos los ¿yotoqueños? ¿yotocenses? como sea. Pero ni la mitad de las frases de MI entrada le quedan a su pueblo, cabe decir que ése sí es pueblo, tiene como la décima parte de los habitantes de Buga, y eso ya es mucho decir...

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Y esto sólo le pasó a Maria() a las 10:50 p. m. | 24 Infelices comentarios
jueves, 15 de noviembre de 2007
-
Es que éste es mi sexagésimo primer día sin ti...

(y no creas que ha sido fácil)

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Y esto sólo le pasó a Maria() a las 9:00 a. m. |
martes, 13 de noviembre de 2007
No quiero ponerle título a esta entrada ¿algún problema?
(Nota: entrada para leerse con acento valluno, si no se lo sabe… ehhh, pues improvise)

Cuando el estrés comienza a acumularse, o cuando la ansiedad no te deja quedarte quieto, no encontrás nada mejor para desquitarte que esa pielecita fastidiosa de los dedos de la mano.

Cuando han pasado 14 semanas desde el inicio de semestre, pero a vos te parece que han sido años, el estrés adquiere un crecimiento exponencial.

Cuando se juntan parciales, proyectos, informes de laboratorio, ensayos y demás, todo para entregar en la misma semana, en lo último que pensás es en cómo lucen tus uñas.

Cuando publican las fechas de los exámenes finales e intentás dimensionar todo lo que se viene pierna arriba, los principales afectados son tus dedos.

Cuando sos una gran ingeniera que trabaja en una industria enorme todo el santo día, no te da miedo ensuciarte las manos, o meterlas en máquinas gigantes*; no podés aspirar a tener un manicure estéticamente agradable.

Cuando te la pasás diciendo “el próximo fin de semana me arreglo las uñas”, siempre resulta algo mucho más importante para hacer y no te queda más remedio que aplazarlo indefinidamente.

Cuando estás pensando en el parcial de materiales, el de fenómenos de transporte, el quiz de anadec, los informes de equilibrio y un larguísimo etcétera**; una uña que se quiebre puede llegar a pasar desapercibida.

Cuando descubrís que tus dedos están empezando a sangrar de tanto que los mordés, te das cuenta que el asunto se está volviendo complicado.

Cuando tu mejor amiga te dice “marica, ¡¿qué te hiciste en las manos?!”, pensás que a lo mejor es hora de hacer algo al respecto.

Finalmente, cuando observás tus dedos mientras tecleás babosadas para tu blog, llegás a una brillante conclusión:


Juemadre, ¡mis dedos necesitan vacaciones!


A lo bien, les urge descansar de mí y de mis dientes :S

En la próxima cosecha pequeños, por ahora sigamos estudiando que falta poquito pa’ vacaciones…

Por lo menos debería pintarme las uñas para no parecer hombrecito jejeje.

* Ayyy sí, ¡brincos dieras Maria()!, ese punto fue totalmente ficticio.
** Y que quede en el acta que no me estoy quejando, bueno, sí parece pero no es la intención.

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Y esto sólo le pasó a Maria() a las 10:00 p. m. | 9 Infelices comentarios
viernes, 9 de noviembre de 2007
Metatextiemos
Metatextos 2.0 es un blog mexicano en el que cada dos semanas se plantea un ejercicio, una serie de reglas o instrucciones para escribir textos cortos que se publican a la semana siguiente. No es un concurso, no hay ganadores ni calificaciones, la idea es recibir la retroalimentación de los otros participantes y opinar acerca de los demás textos. Todos, blogueros y no blogueros, estamos invitados a participar y comentar en este espacio.

Mi amigo el Mulder fue quien me contó sobre este sitio y me sugirió que escribiera, en un principio le dije que no por ausencia de inspiración y miedo a que no se entendieran mis colombianismos. De modo que me limité a ser su “editora”, teniendo así la exclusiva de sus metatextos* y haciéndole algunas correcciones antes de que los enviara. Incluso fui mencionada en uno de sus cuentos, editora en bikini… ¡ya quisieras!

Bueno, el punto es que me fui interesando cada vez más por este proyecto, y es que hay unos participantes que se dan garra de lo bueno que escriben. Además la mayoría de los ejercicios plantean excelentes retos para los escritores wannabes como yo. Finalmente me animé e hice mi “entrada triunfal” en un ejercicio titulado Calenturas Ajenas, que consistía en hacer un relato erótico desde el punto de vista del sexo opuesto.

En ese momento no le hice mucha publicidad a mi participación en Metatextos por puro pudor, ya que nunca había escrito, ni pensé que pudiera escribir, algo de ese estilo. Pero pues ya qué, si quieren leerlo acá les dejo el link.

Y toda esta carreta es para contarles que a las cero horas del día de hoy se publicó mi segundo metatexto, esta vez el reto era escoger una de las letras del abecedario y escribir un texto que (cito):

a) tenga solamente palabras que contengan la letra elegida.

O bien

b) tenga palabras que NO contengan, ni una vez, la letra elegida.

Es berracamente difícil escribir así, pero al final creo que conseguí un buen resultado. Entonces mis queridos Julius, están cordialmente invitadísimos a leer mi metatexto (comentan miserables, ¡critiquen!**), y de paso los de los otros participantes, créanme que no van a perder su tiempo.

Y a ver si se apuntan para escribir en el próximo ejercicio.

* TIENEN que leer éste, en mi opinión, el mejor hasta ahora.
** Pero no mucho, recuerden que soy una niña muy sensible jajaja.

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Y esto sólo le pasó a Maria() a las 8:00 a. m. | 11 Infelices comentarios
martes, 6 de noviembre de 2007
El regreso del gemidor

Un día cualquiera en una sala de computadores de la universidad, estaba yo hablando con cierto bloguero…


Maria: el man del computador de al lado me tiene estresada
Fredy: que hace?
Maria: está oyendo música
Fredy: cual?
Maria: no sé
Fredy: y porque te estresa?
Maria: gime
Fredy: ok
Maria: gimeeee, vos lo vieras. No canta, no tararea, no silba, el man GIME!
Fredy: jajaj que paila
Maria: re paila
Fredy: el man está con audífonos perdido?
Maria: sip, está en su cuento
Fredy: jaja
Maria: está leyendo eltiempo.com, le voy a decir que entre a eltumbo, que es mejor
Fredy: jajaja, si se distrae, cambialo y ni cuenta se da
Maria: en una de esas que cierre sus ojos mientras gime
Fredy: jajajajaja
Maria: ok, ahora también canta. me estresaaaaa
Fredy: no le podes decir nada?
Maria: qué le digo?? “mijitico si esto es oyendo música no me lo imagino tirando” jejeje
Fredy: oiga!! Grosera
Maria: :(

Y bueno, el tema murió ahí, Webargas me regañó por grosera y yo seguí en lo que estaba haciendo (seguramente leyendo blogs), al rato el man de los gemidos se fue de la sala y yo creí que de mi vida.

Peeero…

Por estas cosas de la vida, y de la interdisciplinaridad* de la universidad, en una de esas materias en las que uno termina revuelto con gente de todas las carreras y semestres, la semana pasada resulté haciendo un trabajo en grupo cooon, sí, con el mismísimo gemidor. Esto sólo me pasa a mí.

Durante hora y media tuve el gusto de recordar sus gemidos musicales de aquel memorable día en la sala de computadores, y no sólo eso: descubrí que el hombre no gime unicamente en dicha situación, nonono, si está escribiendo, si está concentrado, si está hablando y se le olvida lo que iba a decir, en el momento menos esperado, gime, ¡emite sonidos insoportables!

Y lo peor es que mañana tengo clase con el mismo sujeto, creo que mejor me llevo los audífonos…

*Juemadre, como dice Cata, se me cayó una calza pronunciando esa palabra.

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Y esto sólo le pasó a Maria() a las 11:17 p. m. | 11 Infelices comentarios